El mito de Pandora

diferentes representaciones artisticas de Pandora abriendo su caja

Resumen del mito de Pandora

Pandora fue la primera mujer en la tierra, creada por Hefesto por encargo de Zeus para desquitarse de una travesura que Prometeo le hizo en pleno banquete entre dioses y titanes. Pandora fue bendecida con los dones de los dioses del olimpo, entre ellos la curiosidad y la acompañaba una preciosa caja, regalo de Zeus que no debía abrir nunca. Así que Pandora fue entregada a Epimeteo, el hermano de Prometeo, el cual la la hizo su esposa. Pandora finalmente abre la caja dejándose llevar por su curiosidad y libera la maldad que Zeus había metido en la caja. Con esto la venganza de Zeus estaba completa con su burla hacia Prometeo, sin embargo había algo positivo guardado en la caja entre todo aquel mal: La esperanza.

El mito de Pandora y Prometeo: La caja de Pandora

La historia de Pandora se enmarca en Teogonía, el poema épico de Hesíodo, escrito en el siglo VIII a. C. El mito se remonta a los primeros siglos de la humanidad, justo después de la Titanomaquia, la Gran Guerra entre los Titanes y los Olímpicos. Es interesante señalar que la primera referencia a la Caja de Pandora se originó en el siglo XVI por Erasmo de Rotterdam y cabría señalar que es una interpretación misógina del mito porque relaciona la caja que libera todo mal con la creación de la primera mujer.

La expresión común La caja de Pandora deriva del mito Pandora. Se emplea comúnmente para expresar cómo una acción determinada puede provocar una oleada de consecuencias negativas, al igual que acto de Pandora al abrir la caja liberó todos los males de la humanidad. Sin embargo, a pesar de estos males, había algo bueno, la esperanza, que también se libero para alentar a los humanos ante la adversidad.

La creación de Pandora

Todo comenzó a partir de una reunión de los dioses, en la que los titanes también fueron invitados. Dicha reunión se había organizado para decidir quién sería favorecido con la mejor parte de la res en un sacrificio ritual. Prometeo, el Titán que luego robaría el fuego de los dioses dándoselo a la humanidad, había presentado el sacrificio a Zeus de la tal manera que la pieza más apetecible era en realidad un montón de huesos bien presentados.

Indignado por esta burla, Zeus decidió vengarse y desquitarse con Prometeo. Para lo que encargó a Hefesto, el dios de los herreros y maestro artesano, crear una mujer deslumbrántemente bella, que parecería irresistible tanto para dioses como para los hombres. Para lograr esta hazaña, Afrodita, la diosa del amor, hizo de modelo para la creación de la estatua.

La mujer fue moldeada con tierra y agua, y una vez que el cuerpo estuvo listo, los Cuatro Vientos le dieron la vida. Luego le ofrecieron regalos todos los dioses olímpicos. Afrodita le dio belleza, gracia y deseo. Hermes, el dios mensajero, le otorgó una mente astuta y lúcida así como una lengua astuta. Atenea la vistió y le enseñó las habilidades manuales. Poseidón le otorgó un collar de perlas que evitaría que se ahogara. Apolo le enseñó a tocar la lira y a cantar. Zeus le dio una naturaleza inocente y traviesa y, por último, Hera le dio el regalo más preciado, la curiosidad.

Por lo tanto, nació la primera mujer mortal y descendió a la tierra. Su nombre, Pandora, significa que es poseedora de todos los dones, que son los regalos que había recibido de los dioses. Hermes le dio entonces una caja dorada y exquisitamente tallada, era un regalo de Zeus con una advertencia, y es que nunca debía abrirse, pasase lo que pasase. Y entonces, vestida de forma exquisita, fue presentada a Epimeteo, ell hermano de Prometeo.

Abriendo la caja de Pandora

A Epimeteo le había dicho a su hermano que nunca aceptara ningún regalo de Zeus. Y es que Prometeo era muy consciente de que Zeus todavía estaba enojado con él por su deshonra en la reunión de dioses y titanes y sabía que trataría de vengarse. Sin embargo, una simple mirada a Pandora fue suficiente para que Epimeteo se enamorara locamente de ella y se casara con ella sin vacilar. Estaba realmente fascinado por Pandora.

Para darles su enhorabuena, Hermes acudió a la ceremonia de boda y le dijo a Epimeteo que Pandora era un regalo de Zeus, una oferta de paz que significaba que no había más sentimientos negativos entre el jefe de los dioses y Prometeo. También le dijo a Epimeteo que la caja dorada de Pandora era un regalo de bodas del Rey Olímpico. Epimeteo quizá pecó de crédulo, ya confió en lo que Hermes le dijo. Desafortunadamente, el consejo de Prometeo a su hermano había caído en saco roto.

Los días pasaban rápidamente y los dos llevaban una vida feliz, pero había un pensamiento que no abandonaba la mente de Pandora: ¿qué había en la caja que Zeus le había dado? Ella seguía pensando que tal vez la caja contenía riquezas, bellas prendas o incluso joyas. Sin pensar ni razonar, se vio a si misma yendo a por la caja y sin control sobre su voluntad la alcanzó con la mano para abrirla.

Cada vez, se decía a sí misma que había prometido nunca jamás abrir la caja. Pero el don de curiosidad de Hera había prevalecido y un día, incapaz de soportarlo más, decidió echar un vistazo al interior. Cuando no había nadie alrededor, colocó una llave dorada que colgaba en un collar en su cuello en la cerradura de la caja y girando la llave lentamente, la abrió y levantó la tapa solo por un breve instante. Y antes de que se pudiese dar cuenta, se produjo un estridente silbido y un olor horrible impregno el aire a su alrededor. Aterrorizada, cerró la tapa pero ya era demasiado tarde.

Pandora había liberado toda la maldad que Zeus había encerrado en la caja. Y fue cuando entendió que ella era un mero peón en un gran juego jugado por dioses. En esa caja dorada, Zeus había escondido todo lo que atormentaría al hombre por siempre: enfermedad, muerte, conflictos, celos, odio, hambre, pasión… Y en todas partes se extendió el mal.

Pandora sintió como el peso del mundo caía sobre sus hombros y miró la caja dorada que se había tornado en un amasijo horrible de óxido. Sin embargo un sentimiento cálido y reconfortante la envolvió y supo que no todo estaba perdido, pues, aunque desconocida para ella, junto con los malos sentimientos, también había liberado la esperanza, lo único bueno que Zeus había atrapado dentro de la caja. De ahora en adelante, la esperanza viviría con el hombre por siempre, para brindarle ayuda justo cuando sintiera que todo parece perdido.

Cuales son las similitudes entre Pandora y Eva

En este mito, podemos observar algunas similitudes con la historia cristiana de Adán y Eva. Al igual que Pandora en la antigua Grecia, Eva fue conocida como la primera mujer en la tierra en la historia hebrea. Incluso la creación de las dos mujeres es similar: Pandora estaba hecha de tierra y agua y Eva de la costilla de Adán, el primer hombre en la tierra, que a su vez estaba hecho de arcilla.

Otra similitud es que ambos desobedecieron a Dios: Pandora abrió la caja y desató el mal en el mundo y Eva tentó a Adán a comer la manzana prohibida, en contra de la voluntad de Dios. Ambas mujeres trajeron la ruina y la desgracia a los hombres que hasta ahora habían vivido en un mundo paradisíaco, libres de todos los pecados.

Respecto a las intenciones de su creación, Pandora fue creada con oscuras intenciones, producto de una venganza, pero no así Eva, que simplemente fue creada como compañera de Adán. La traición se hace presente en el papel que desempeñan Hermes y la Serpiente, respectivamente. A Pandora, Hermes le advirtió que nunca debía abrir aquella caja y si Hera no la hubiera dado el don de la curiosidad, podría haber permanecido cerrada para siempre.

El mito de Pandora en vídeo

Puedes disfrutar el mito de Pandora en el siguiente vídeo:

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