El mito de la caverna no existe, la alegoría de la caverna sí

explicacion visual del mito de la caverna

El popularmente llamado mito de la caverna es en realidad una alegoría, una teoría presentada por Platón acerca de la percepción humana. Platón afirmó que el conocimiento adquirido a través de los sentidos no es más que una opinión y que, para tener un conocimiento real, debemos obtenerlo a través del razonamiento filosófico.

Resumen del mito de la caverna de Platón

En la alegoría de la caverna, Platón hace una distinción entre las personas que confunden el conocimiento sensorial con la verdad y las personas que realmente ven la verdad.

Imagina una caverna, en la que hay tres prisioneros. Los prisioneros están atados a rocas, sus brazos y piernas están atados y su cabeza para que no puedan mirar nada más que el muro de piedra frente a ellos.
Estos prisioneros han estado aquí desde su nacimiento y nunca han visto el exterior de la caverna.
Detrás de los prisioneros hay una hoguera, y entre ellos hay una pasarela elevada.
Las personas fuera de la caverna caminan por estas pasarelas llevando cosas en la cabeza, como; animales, plantas, madera y piedra.

Entonces, imagina que eres uno de los prisioneros. No puedes mirar detrás de ti o hacia los lados, solo la pared que tienes en frente.
Cuando las personas caminan por la pasarela, puedes ver las sombras de los objetos que llevan consigo proyectadas en la pared.
Al no haber visto nunca los objetos reales, creerías que las sombras de los objetos eran los objetos «reales».

Platón narra entonces como los prisioneros desarrollan un «juego» en el que deben adivinar qué sombra aparecería a continuación.
El ganador del juego sería respetado por los demás y considerado un portento de la naturaleza.

Uno de los prisioneros se escapa de sus ataduras y abandona la cueva.
Queda sorprendido por el mundo que descubre fuera de la cueva y se resiste a creer que pueda tratarse del mundo real.
A medida que se acostumbra a su nuevo entorno, se da cuenta de que su visión anterior de la realidad estaba equivocada.
Comienza a comprender el nuevo mundo, ve el Sol como fuente de vida y emprende un viaje intelectual donde descubre la belleza y el conocimiento.
Él ve que su vida anterior, y el juego de adivinanzas que jugaron es inútil.

El prisionero regresa a la cueva, para informar a los otros prisioneros de sus hallazgos. Pero estos no le creen y amenazan con matarlo si trata de liberarlos.


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